Cómo empezar sin sufrir
Arrancá corto, subí de a poco y no te castigues si un día no llegás.
Empezá por 12 o 13 horas
Si cenás a las 21 y desayunás a las 9, ya hiciste 12 horas. Es el mejor punto de partida: casi no cambia tu rutina.
Subí una hora por semana
Cuando 12 h te salga sin esfuerzo, probá 13, después 14. El 16:8 es el plan más estudiado, pero no es obligatorio llegar.
El hambre viene en olas
Suele aparecer a la hora en que comés habitualmente y se va sola en 15 a 30 minutos. Agua, mate o café ayudan.
En la ventana de comida, comé bien
Ayunar no compensa comer de más después. Priorizá proteína, verduras y comida de verdad.
Un día que no llegás no es un fracaso
Terminá el ayuno cuando lo necesites. La constancia de semanas importa más que un número un día.
Fuentes
- de Cabo R, Mattson MP. N Engl J Med. 2019;381:2541-2551.
Información general; no reemplaza a un profesional de la salud.